Siempre se ha atribuido a los laterales la función de subir al ataque para generar situaciones de superioridad por la banda que pusieran en dificultades al carrilero o lateral del equipo contrario.
Los laterales suelen encargarse de ensanchar el campo para sus equipos en el último tercio con internadas pegadas a la línea de cal, desdoblamientos y combinaciones con compañeros que ocupan posiciones interiores para avanzar. Además, también se espera que centren balones rasos y por alto.
Sin embargo, durante el Mundial de Clubes FIFA 2025™, se observó un cambio significativo en el espacio que ocupaban los laterales, las zonas en las que recibían y el tiempo que pasaban con el balón en los pies durante las fases de posesión de su equipo.
PRINCIPALES OBSERVACIONES DURANTE EL MUNDIAL DE CLUBES FIFA 2025™
Durante el Mundial de Clubes, los laterales:
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recibieron con más frecuencia en los carriles interiores y centrales, y por dentro de la estructura del conjunto contrario;
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pasaron más tiempo en posesión del balón, lo que indica una mayor responsabilidad táctica;
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enviaron más balones a los extremos jugando por dentro, mientras que los laterales tradicionales tocaron más con los centrocampistas;
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se implicaron más en las jugadas de ataque;
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dieron más pases en el último tercio, con un incremento en los pases hacia delante;
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fueron utilizados por dentro durante el torneo por ambos finalistas (Chelsea y París Saint-Germain), aunque cada equipo los empleó de manera distinta.
DESMARQUES Y RECEPCIONES
Los laterales por dentro recibieron un 23.1 % más de pases al desmarcarse por los carriles interiores y centrales que en el Mundial de Catar de 2022; de hecho, recibieron la pelota con más frecuencia, hasta una media de 3.8 veces por cada 30 minutos en posesión.
Se pudo observar entre los equipos una tendencia a centralizar la elaboración del juego, a generar situaciones de superioridad numérica en el centro del campo y a acortar las líneas de pase con los pivotes más retrasados, al tiempo que se mantenía una estructura defensiva compacta y eficaz en fase de ataque.
Los desmarques para recibir en los carriles interiores y centrales se incrementaron un 7.7 %, y las recepciones de balón, un 7.9 %. La proporción de desmarques seguidos de una recepción de balón en las zonas interiores y centrales aumentó un 9.9 %, y también lo hizo ligeramente su frecuencia (1.53 frente a 1.37 veces por cada 30 minutos en posesión).
IDENTIFICACIÓN POR EQUIPOS
De entre las seis confederaciones, los equipos de la zona UEFA fueron los que más utilizaron los laterales por dentro durante el Mundial de Clubes FIFA 2025™, haciéndolos jugar por el centro y adelantados. Pese a que cada equipo planteó una estrategia táctica diferenciada en el uso de los laterales por dentro, los dos finalistas (Chelsea y París Saint-Germain) recurrieron constantemente a ellos, como también lo hicieron otros equipos europeos como el Manchester City o el Bayern de Múnich.
Hubo otros equipos que jugaron con laterales por dentro, pero solo en algunos partidos. Es el caso del Pachuca, que los empleó contra el Salzburgo y el Real Madrid, mientras que en otros encuentros formó con una línea defensiva de tres. También el Real Madrid experimentó con los laterales por dentro en un partido, aunque, en la mayoría, hizo un uso más tradicional de ellos.
Los laterales por dentro generaron superioridad numérica en los carriles interiores y centrales y, por este motivo, sirvieron con más frecuencia como opción de pase. Al adoptar una posición más centrada, se quedaban libres de marca y podían recibir por dentro, lo que desestabilizaba la estructura defensiva rival. La superioridad numérica que generaban por el centro les permitía recibir más a menudo y combinar con sus compañeros para trenzar jugadas de ataque.
VARIACIONES EN EL USO DE LOS LATERALES POR DENTRO
Los equipos usaron los laterales por dentro de distintas formas, en función de cómo, cuándo y dónde buscaran generar situaciones de superioridad. Pese a que el principio básico de conseguir superioridad numérica en las zonas centrales no varía, cada planteamiento táctico cuenta con sus propios matices y se adapta a las características individuales de sus jugadores. A continuación analizamos las estrategias habituales del Manchester City, Chelsea y París Saint-Germain para poner de relieve lo distintas que pueden llegar a ser.
Manchester City
Partiendo de un esquema 4-3-3, con un medio de contención y dos ofensivos, el City ocupó repetidamente con dos laterales por dentro los espacios a ambos lados del pivote para subir el balón hasta las zonas que ocupaban los medios ofensivos. Al ubicar a ambos laterales en estos espacios, el equipo arrastraba a los rivales a posiciones poco habituales y alteraba sus mecanismos de presión. Esta colocación, además, apuntalaba la estructura defensiva en posesión, ya que los laterales podían replegarse y asumir su tradicional rol defensivo en caso de perder la pelota.
El Manchester City elaboraba el juego sin prisa, lo que permitía a sus laterales ocupar espacios centrales y jugar en estas zonas. En el siguiente vídeo se ve cómo una serie de pases en corto va desdibujando paulatinamente la estructura defensiva con la que el Wydad AC presiona la salida del balón. Debido a que el City situaba a sus laterales en el carril central del mediocampo, el Wydad AC tenía más jugadores a los que presionar, lo que acababa provocando que los marroquíes se descolocaran y dejaran espacios libres.
Chelsea
Los campeones del torneo también recurrieron habitualmente al uso de los laterales por dentro, pero de forma diferente desde el punto de vista táctico. En su primer partido, el Chelsea se enfrentó al LAFC de la MLS partiendo de un 4-3-3 con dos medios de contención. En fase de posesión, el lateral izquierdo Marc Cucurella subía por dentro y se situaba por delante de Enzo Fernández, como un centrocampista ofensivo más, y el propio Fernández ocupaba el lateral izquierdo cada vez que perdían la pelota. Si era Fernández quien avanzaba, Cucurella se colocaba como medio de contención. Para fijar su estructura defensiva en posesión, el lateral derecho arropaba a los centrales: así, el Chelsea mantenía una defensa de tres con dos pivotes por delante para sacar el balón.
En otros partidos, recurrió a una variación de esta estrategia: ambos laterales se colocaban en línea con el medio defensivo Moisés Caicedo, lo que permitía a Fernández subir a la altura del medio ofensivo Cole Palmer y al equipo quedarse con un 2+3 en defensa. Esta estructura permitía que los laterales retrocedieran rápidamente a la banda para afrontar, en caso necesario, situaciones defensivas de 1 contra 1.
En el siguiente vídeo vemos cómo el lateral izquierdo Cucurella (3) desarbola la línea defensiva del Benfica al arrastrar hacia dentro al lateral derecho rival, que deja solo a Palmer (10) en la banda.
París Saint-Germain
El subcampeón también jugó con los laterales por dentro, partiendo de un 4-3-3 con un medio de contención, pero de una forma más ofensiva y con el objetivo de superar directamente en número a la defensa rival. Este planteamiento táctico llevaba al centrocampista defensivo Vitinha (17) a bajar hasta situarse en línea con los dos centrales, una posición que le concedía tiempo y espacio con el balón. Los dos centrocampistas ofensivos del PSG ocupaban el espacio que tenían por delante, mientras que el lateral derecho Achraf Hakimi (2) y el izquierdo, Nuno Mendes (25), subían para ejercer de delanteros adicionales en la fase de elaboración.
El siguiente vídeo muestra un ejemplo de lo anterior: tanto Hakimi (2) como Mendes (25) suben hasta posiciones tan adelantadas que alteran directamente la zaga del Inter de Miami, dado que sus defensas, al intentar marcarlos, dejan libres a los otros delanteros.