Una vez que un guardameta ha defendido su portería, debe prepararse de inmediato para una transición ofensiva mediante acciones tales como lanzamientos por alto o por bajo con la mano o saques en largo con el pie. No obstante, resulta igual de importante prepararse para otra acción defensiva en caso de que su equipo pierda rápidamente la posesión. Para ello, deben saber qué postura corporal, colocación y orientación adoptar.
En esta sesión, Dean Santagelo, experto en porteros de la FIFA, pone a prueba a una pareja de jóvenes guardametas con una serie de situaciones de defensa-ataque-defensa. En cada uno de los ejercicios, el guardameta comenzará atrapando un balón por alto, para después iniciar un ataque ejecutando diversas acciones en distintas direcciones. A continuación, pasará a una transición defensiva, en la que deberá hacer frente a disparos y situaciones de uno contra uno desde diferentes ángulos.
Principios básicos
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Mantener en todo momento los hombros orientados hacia el balón y seguir su movimiento.
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No dejar de moverse al atrapar el balón y sacar con el pie o con la mano, para poder iniciar las transiciones ofensivas de forma más eficaz.
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Readaptar rápidamente la postura corporal y la orientación cuando la jugada pase de una transición ofensiva a otra defensiva.
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Mantener las piernas ligeramente flexionadas, con los brazos extendidos hacia abajo y las manos cerca del pecho, a fin de estar preparado para cualquier acción defensiva.
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Tratar de aprovechar toda la profundidad y anchura del campo al sacar con el pie para iniciar transiciones ofensivas, de tal forma que exista un menor riesgo de que se produzca al instante una transición defensiva.
Primer ejercicio: balón capturado por alto y disparo desde la derecha
El primer ejercicio prepara a los guardametas para transiciones defensa-ataque-defensa. En estas situaciones, deben recolocarse para enfrentarse a una última acción ofensiva desde el lado derecho.
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Usar la mitad de un campo reglamentario.
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Usar 1 portería de tamaño reglamentario y situar en ella al guardameta 1.
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Colocar un maniquí de entrenamiento a 8 m del centro de la portería.
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Situar al entrenador 1 con balones 10 m a la derecha de la portería.
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Situar al guardameta 2 a 20 m del centro de la portería.
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Situar al entrenador 2 escorado hacia la izquierda de la portería, a 20 m de esta.
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La secuencia se iniciará por el entrenador 1.
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El técnico lanzará con la mano un balón por alto a la zona situada frente al guardameta 1.
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El guardameta 1 deberá avanzar y saltar para atrapar el balón.
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A continuación, saldrá corriendo hasta el maniquí y efectuará rápidamente un saque por abajo en dirección al guardameta 2.
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El guardameta 2 dará 2 toques hacia delante para simular una pérdida de la posesión y, a continuación, abrirá el balón hacia el entrenador 2.
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Al mismo tiempo, el guardameta 1 se recompondrá de la acción anterior y regresará al centro de la portería.
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Entonces, el entrenador 2 controlará y efectuará un disparo a puerta.
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El guardameta 1 detendrá el disparo y atrapará el balón.
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El guardameta atrapará el balón por alto y lo lanzará rápidamente con la mano al entrenador situado a la derecha. A continuación, el técnico enviará el balón al guardameta 2, que efectuará un disparo a puerta.
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Desplazarse con velocidad y ejecutar las acciones en movimiento para ser más eficientes.
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No perder de vista el balón: mantener en todo momento los hombros y el cuerpo orientados hacia la pelota, para estar en condiciones de atrapar envíos por alto o detener disparos.
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Mantener la posición inicial: las rodillas ligeramente flexionadas, el tronco erguido, los pies separados, los brazos extendidos hacia abajo y los antebrazos levantados a la altura del pecho.
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Realizar rápidamente la transición de ataque a defensa al perder la posesión del balón: pasar de una postura ofensiva más abierta a otra defensiva más cerrada (con un pie adelantado) y retroceder hacia la portería a fin de prepararse para el disparo.
Adaptación a diferentes situaciones
En el último ejercicio, se trabajan diferentes situaciones tanto en transiciones ofensivas como defensivas. Los guardametas deberán estar atentos y decidir rápidamente hacia dónde jugar el balón en función de las señales. Así, se enfrentarán a diversas situaciones de transición, tanto defensiva, incluidos unos contra uno, como ofensiva (p. ej., saques en largo para iniciar ataques).
• Misma organización que en el primer ejercicio.
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El ejercicio comenzará con la misma secuencia que el primero.
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En esta ocasión, el guardameta deberá reconocer hacía dónde jugar el balón.
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El entrenador 2 y el guardameta 2 indicarán con las manos si están disponibles para recibir:
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Brazos cruzados = no disponible
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Brazos abiertos = disponible
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A continuación, el entrenador 2 y el guardameta 2 generarán y ejecutarán diferentes situaciones de ataque hacia la portería.
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Si ambos indican que no están disponibles, el guardameta sacará en largo con el pie hacia el campo rival.
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El guardameta deberá reconocer rápidamente la señal para saber hacia dónde jugar y, a continuación, distribuir el balón con decisión y precisión.
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Durante la transición defensiva, reaccionar y recolocarse con rapidez, a fin de prepararse para disparos o situaciones de uno contra uno desde múltiples ángulos.
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Tratar de aprovechar toda la profundidad y anchura del campo al sacar con el pie en largo, de modo que las transiciones ofensivas sean más efectivas.
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Mantener en todo momento los hombros orientados hacia el balón y seguir su movimiento.