#Copa Mundial de la FIFA 2026™

Cabo Verde supera todas las expectativas

FIFA, 10-7-2026

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Cabo Verde protagonizó una de las historias más estimulantes de la Copa Mundial de la FIFA 2026™. Michael O’Neill, miembro del Grupo de Estudio Técnico, explica en este análisis táctico cómo fue creciendo el combinado africano a medida que avanzaba el torneo.

Desde su debut en la competición frente a España (0-0), en el que mantuvo un disciplinado bloque bajo, Cabo Verde fue ganando confianza con cada partido. Ya contra Uruguay y Arabia Saudí, ejerció una presión alta y una intensa presión tras pérdida. Finalmente, desplegó un juego de ataque atrevido y de calidad frente a Argentina.

O’Neill desgrana la compacta estructura defensiva de los caboverdianos, el liderazgo de su guardameta, su intensidad sin balón y la determinación que mostraron en ataque ante la vigente campeona del mundo.

Sin la posesión

Principales aspectos en defensa

  • Resiliencia al defender en bloque bajo con una estructura compacta

  • Liderazgo del guardameta Vozinha

  • Confianza para ejercer una presión alta cuando surgía la ocasión

Bloque bajo contra España
En su debut en el torneo contra España, Cabo Verde registró tan solo un 25.4 % de posesión y pasó un total de 27.3 minutos en bloque bajo. Esta última cifra es la mayor registrada por cualquier equipo en un solo partido (hasta los dieciseisavos de final) y contrasta con el promedio del torneo, de 7.4 minutos.

Para O’Neill, se trata de un planteamiento comprensible para una debutante en la Copa Mundial de la FIFA™ y frente a una selección de primera categoría como España, que basa su juego en la posesión del balón.

«Vemos que recurren a un 4-5-1 con las líneas muy juntas, pero eso no les impide presionar el balón. El delantero de Cabo Verde se empareja una y otra vez con el centrocampista español más retrasado y, de este modo, el equipo logra ralentizar el juego del rival. España busca espacios entre líneas, pero no los encuentra. Los jugadores caboverdianos no dejan de moverse y muestran una gran disciplina y una excelente comunicación. No se limitan a ir hacia el balón, sino que ajustan su posición en función de los movimientos de sus compañeros».

El bloque bajo compacto de Cabo Verde constituía una unidad sólida, pero fluida. Se desplazaba a la par que el ataque español y se ajustaba en función del criterio de sus jugadores con respecto a cuándo y cómo proteger los espacios, sin dejar de presionar el balón.

Liderazgo del guardameta Vozinha
El guardameta Vozinha fue un factor decisivo del éxito defensivo de Cabo Verde en el Mundial. El portero, de 40 años, recibió 49 remates a puerta en los cuatro partidos que disputó, en los que mantuvo su portería a cero en dos ocasiones y encajó cinco goles.  Cuando su selección tenía la posesión, su capacidad para distribuir el balón resultó esencial a la hora de iniciar el juego de ataque mediante pases de corta, media y larga distancia. Vozinha intentó 106 rupturas de líneas, más que cualquier otro jugador de Cabo Verde.

«Creo que el liderazgo de su guardameta tuvo un papel decisivo en la estructura defensiva —explica O’Neill—. Hizo gala de una gran veteranía, pero sin dejar de disfrutar del momento. Además, creo que logró transmitir esa seguridad en sí mismo a los cuatro defensas y al resto del equipo».

Defensa en posiciones adelantadas del campo
Aunque siguió siendo uno de los aspectos destacados de su estrategia sin la posesión del balón, Cabo Verde pasó mucho menos tiempo en bloque bajo en sus partidos de la fase de grupos contra Uruguay (15 minutos y 24 segundos) y Arabia Saudí (4 minutos y 24 segundos), lo que demuestra su creciente ambición por defender en posiciones más adelantadas del campo. Esta tendencia también quedó patente en su encuentro de dieciseisavos de final contra Argentina, vigente campeona, frente a la que solo pasó 22 minutos y 54 segundos en bloque bajo, incluida la prórroga, en comparación con los 27 minutos y 21 segundos registrados contra España.

Para O’Neill, esta tendencia observada en los partidos de los africanos demostró su creciente confianza para ser más proactivos a la hora de iniciar una presión tras pérdida o una presión alta. Como se puede apreciar en el segundo vídeo, Cabo Verde marcó un gol decisivo contra Uruguay defendiendo en posiciones más adelantadas del campo.

«Cabo Verde se organiza en su propio campo para defender un saque de banda de Uruguay. Los sudamericanos sacan hacia atrás, lo que provoca que el delantero caboverdiano salte a presionar. Al instante, Hélio Varela, que había salido desde el banquillo, intuye cuál será el siguiente pase y avanza para interceptarlo. El resto del equipo le sigue y adelanta su posición. Esta acción colectiva acaba provocando el error rival: Cabo Verde recupera el balón y Varela marca gol tras una extraordinaria finalización. Lo interesante en este caso es lo adelantada que se encuentra su línea defensiva. En cuanto se produce el saque de banda hacia atrás, el equipo entero reacciona y avanza».

Segundo vídeo: Cabo Verde marca gol frente a Uruguay tras una pérdida rival provocada por la posición adelantada de su línea defensiva y su presión alta.

Con la posesión del balón: acciones de calidad al elaborar la jugada

El tiempo que pasó Cabo Verde en posesión del balón y la confianza de la que hizo gala en esos momentos fueron paralelos a la evolución mostrada sin la pelota a medida que avanzaba el torneo. Después de registrar solo un 25.4 % de posesión en el 0-0 frente a España, el porcentaje aumentó hasta un 33.4 % en el 2-2 ante Uruguay y alcanzó un máximo del 48 % contra Arabia Saudí (0-0). Sorprendentemente, frente a Argentina, Cabo Verde registró un 34.1 % de posesión, lo que demuestra más si cabe su confianza a la hora de tener el balón y elaborar la jugada.

Principales aspectos en ataque

  • Capacidad para superar la presión rival con pocos toques y desplazar el balón hasta el último tercio

  • Confianza para acumular jugadores en ataque

  • Vigilancia defensiva adelantada al atacar en el último tercio, a fin de prolongar los ataques y presionar en caso de perder la posesión del balón

Ataque en el último tercio
Un aspecto destacado del juego de ataque de Cabo Verde fue su capacidad para avanzar por los tres tercios del campo y superar las líneas defensivas del rival con pocos toques y mediante pases rápidos. Además, según se fue desarrollando la competición, la selección africana pasó cada vez más tiempo atacando en el último tercio, lo que demuestra su creciente confianza y convicción con el balón.

Los datos que figuran a continuación, proporcionados por el equipo de Perspectivas del Rendimiento Futbolístico de la FIFA, dejan entrever este crecimiento. Contra España, Cabo Verde registró doce internadas y 17 recepciones de balón en el último tercio, lo que demuestra que, una vez en esta zona del campo, no gozó demasiado de la posesión. Sin embargo, a medida que avanzó el torneo, el combinado africano se adentró en el último tercio con más frecuencia y tuvo más tiempo la posesión del balón en esta zona. Así, registró 30 internadas y 47 recepciones de balón en el último tercio contra Uruguay; 65 internadas y 133 recepciones frente a Arabia Saudí; y 61 internadas y 100 recepciones ante Argentina.

Con 2-1 en contra en el partido de dieciseisavos de final frente a Argentina, vigente campeona del mundo, Cabo Verde logró empatar tras un extraordinario gol en el que, como explica O’Neill, los africanos demostraron su calidad a la hora de elaborar la jugada, avanzar con el balón y atacar en el último tercio.

«Es una jugada fantástica, empezando por el guardameta, que logra superar la presión argentina con dos toques, en una acción en la que demuestra una gran firmeza y valentía. A continuación, vuelven a hacer circular el balón por dentro y cambian la orientación del juego. Cuando llega al último tercio, el equipo avanza en bloque y no tiene ningún problema en destinar a sus dos centrales a marcar al hombre a Lionel Messi y a Julián Álvarez como parte de su estructura defensiva en posesión. Aunque Argentina adopta un bloque bajo, Cabo Verde adelanta al lateral y al extremo del lado izquierdo para tratar de aprovechar esa banda, y acaba atacando el área con tres jugadores. Además adelanta a sus dos mediocentros y a su lateral derecho para apoyar la jugada».

«Tras el desdoble del lateral izquierdo, la acción podría haber acabado con un centro. Sin embargo, Cabo Verde opta por devolver el balón al centro e insistir de nuevo por la misma banda. Es decir, en lugar de ejecutar un cambio de orientación, generan un uno contra uno que Sidny Lopes Cabral aprovecha a la perfección para marcar un extraordinario gol a uno de los mejores guardametas del planeta. Todo el equipo demostró una gran convicción en lo que hacía».

Tercer vídeo: el gol del 2-2 de Cabo Verde contra Argentina es uno de los mejores de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, desde la fase de elaboración hasta la paciencia que muestran en el último tercio, pasando por el modo de avanzar con el balón. Todo ello culmina con una definición sublime de Sidny Lopes Cabral.

Presión tras pérdida con una línea defensiva adelantada

En el cuarto vídeo, perteneciente al partido frente a Argentina, O’Neill destaca un excelente ejemplo de cómo el hecho de adelantar la línea defensiva al atacar en el último tercio brinda a Cabo Verde la posibilidad de presionar tras perder el balón, recuperarlo y marcar.

«Cabo Verde ataca en el último tercio para tratar de superar el bloque bajo argentino. Me gusta mucho la posición de los dos centrales y la línea defensiva adelantada, que les ofrece la posibilidad de recuperar rápidamente el balón y atacar de nuevo. En esta jugada vemos acciones de gran calidad, como la internada de Deroy Duarte por el carril interior, una zona que suelen tratar de aprovechar muchos de los mejores equipos. Ryan Mendes no se complica con el pase y Duarte define de forma brillante».

Cuarto vídeo: Cabo Verde marca contra Argentina gracias a tener la línea defensiva adelantada, que le permite recuperar el balón tras haberlo perdido en el último tercio.

Contra todo pronóstico

Cabo Verde terminó segunda de grupo y, con ello, demostró ser una selección que no solo sabía defender. Ante Uruguay y Arabia Saudí, el combinado africano atacó con más confianza, elaborando el juego y acumulando más jugadores arriba. Sin embargo, en el partido contra Argentina todo funcionó a la perfección. A pesar de acabar perdiendo por 3-2, los caboverdianos tuvieron su actuación más completa del torneo.

Las actuaciones de los caboverdianos tuvieron un efecto similar en O’Neill. «Desde el punto de vista técnico, ha sido fascinante ver su crecimiento a lo largo del torneo. Es un verdadero reconocimiento al trabajo de su seleccionador, Bubista. No han dado ningún encuentro por perdido, han jugado de manera maravillosa y han sido capaces de realizar un gran despliegue físico en los cuatro partidos. Me quedo con su disciplina, la estructura del equipo y la convicción con la que han trabajado y jugado».

Con su juego, Cabo Verde no solo ha demostrado ser un rival difícil de batir, sino que ha llamado la atención de todo el planeta. Además, su actuación en el Mundial ha brindado a su medio millón de compatriotas un recuerdo imborrable.

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