En el fútbol de máxima categoría, ya no basta con plantear una estrategia de juego para cada partido. Los entrenadores deben ser capaces de detectar lo que está dando resultado, lo que no, y hacer ajustes en el transcurso del encuentro.
En la Copa Mundial de la FIFA 2026™, ya hemos comprobado que los seleccionadores deben saber adaptarse durante los partidos. La experta del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA Jayne Ludlow analiza una serie de cambios tácticos y estratégicos que se produjeron durante el 1-1 entre Japón y Suecia, correspondiente a la última jornada del grupo F.
La estrategia de Japón de crear superioridad numérica en el carril izquierdo
Suecia formó con un 5-2-3 sin la posesión y, desde los primeros compases del partido, resultó evidente que Japón pretendía explotar el espacio que había entre el extremo derecho Anthony Elanga y el carrilero derecho sueco.
Para ello, dio libertad a su central izquierdo, Hiroki Ito (21), que fue una amenaza constante y generó situaciones de superioridad en esta zona. Gracias a sus desdoblamientos por fuera y por dentro, apareció por sorpresa en el último tercio y otorgó superioridad numérica a su selección. Cada vez que Ito se incorporaba al ataque, Japón, que jugaba con una defensa de tres, retrasaba a uno de los mediocentros y lo situaba junto a los otros dos centrales para conservar su estructura defensiva en posesión.
En el primer y el segundo vídeo, vemos ejemplos de cómo el central izquierdo Ito (21) combinó con el carrilero izquierdo Keito Nakamura (13), tanto por fuera como por dentro, a fin de generar situaciones de superioridad y romper líneas en el último tercio.
El ajuste defensivo de Suecia
En la segunda mitad, Suecia decidió retrasar la posición de Elanga, que se situó junto a los dos mediocentros para defender con un 5-3-2. El objetivo principal era proteger el lado débil y cortar el paso a Ito (21).
Como explica Ludlow, este ajuste táctico del seleccionador Graham Potter evitó que Ito recibiera el balón en posiciones adelantadas.
«Japón se dio cuenta de que ya no disponía de ese espacio en la segunda mitad, porque Suecia lo había restringido mucho. La altura a la que Ito recibió el balón en la segunda parte cambió, y apareció más en torno al tercio central que en el último tercio».
En el tercer vídeo, se aprecian los efectos de que Elanga retrasara su posición en la segunda mitad: propició la conexión con sus compañeros y permitió a Suecia cerrar el espacio que quería aprovechar Ito (21).
La variante ofensiva de Japón
Puesto que ya no había espacio en el carril izquierdo, Japón empleó cambios de orientación en la elaboración del juego para intentar abrir huecos en otros sectores del campo.
«Japón tantea el terreno y utiliza al carrilero derecho para abrir el campo y aprovecha la movilidad de los tres atacantes, que estuvieron muy activos e intercambiaron posiciones con frecuencia para estirar la defensa rival y crear espacios por delante de ella».
Por último, en el cuarto vídeo, observamos cómo Japón elaboró el juego por la izquierda y, al no encontrar espacios, efectuó cambios de orientación hacia la derecha que obligaron a Suecia a bascular. En este segundo cambio de orientación se empieza a abrir espacio por el centro, y es en ese momento cuando Japón ve la ocasión de jugar por dentro. Los delanteros Ritsu Doan (10) y Ayase Ueda (18) combinan por el centro, en el espacio que queda entre la línea defensiva y de medio campo de Suecia. A continuación, envían un balón a la espalda de la zaga para Daizen Maeda (11), cuyo desmarque en diagonal desarma la defensa y genera una ocasión de gol.
LA CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN DE LOS ENTRENADORES
Ludlow: «Como entrenadores, debemos afrontar cada partido con una estrategia concreta para tratar de defender nuestra portería y atacar la contraria. ¿Cuál es la importancia de saber adaptarse? En la actualidad, es crucial saber adaptarse en el transcurso de los partidos, ya sea en ataque o en defensa.
»En términos generales, si hablamos de estrategias ofensivas, todo se reduce a crear espacios y aprovecharlos. Si la estrategia no da sus frutos, has de modificarla sobre la marcha. Los entrenadores más versados, los que trabajan en la élite, tienen una gran capacidad de adaptación. Analizan los partidos con un ojo muy experto y desglosan por líneas todos los aspectos del juego.
»Se fijan continuamente en el rival para ver dónde se abren espacios y piensan en cómo podrían aprovecharlos. Además, se plantean qué suplentes deberían salir al campo para explotar esos espacios. Lo importante es saber dónde se pueden generar espacios y cómo sacarles partido. Desde una perspectiva defensiva, la cuestión es cómo hacer lo contrario y protegerlos».
«Hoy en día, el fútbol requiere de muchas estrategias».