#Copa Mundial de la FIFA 2026™

Las claves de Argentina para propiciar que Messi brille

FIFA, 25-6-2026

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Argentina, vigente campeona del mundo, ha comenzado la Copa Mundial de la FIFA 2026™ con la misma dinámica e intensidad con la que cerró su trayectoria triunfal en Catar 2022. Lionel Messi ha marcado los cinco goles de Argentina en las dos primeras jornadas. En el camino, ha igualado, superado y establecido un nuevo récord anotador en la historia de la Copa Mundial.

El experto del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA Jon Dahl Tomasson analiza en este artículo cómo los jugadores de Argentina se coordinan para propiciar que su futbolista más emblemático brille como nadie. Desde intercambios de posición en el centro del campo hasta situaciones de superioridad numérica en las bandas y cambios de orientación: todos estos recursos nacen de la capacidad técnica de los jugadores argentinos para mover el balón y desplazarse a toda velocidad, apunta Tomasson. El analista danés destaca asimismo que el juego de ataque de la selección de Lionel Scaloni está concebido para generar desajustes en el adversario y liberar a Messi, bien para que reciba el balón en zonas peligrosas o para habilitar a otros compañeros cada vez que atrae la presión de más de un rival.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES

  • Intercambios de posición

  • Superioridad en las bandas

  • Cambios de orientación

  • Movimientos rápidos hacia delante

Los centrocampistas argentinos generan desajustes en el esquema del equipo adversario y sacan a los rivales de su estructura defensiva mediante intercambios de posición. El objetivo es crear situaciones de superioridad numérica en zonas inesperadas y atraer a varios rivales hasta un sector concreto del campo, porque cuentan con la capacidad técnica suficiente para salir de la presión y efectuar cambios de orientación. Cuando controlan el juego en ese espacio, salen a toda velocidad hacia el área contraria con muy pocos toques de balón y desmarques escalonados.

Los principios de ataque de Argentina resultan evidentes de manera sistemática en muchas de sus secuencias ofensivas.

Intercambios de posición
Según Tomasson, los movimientos intencionados de los centrocampistas argentinos hacia zonas inesperadas tienen como objetivo generar desajustes en la estructura defensiva del rival.

 «Controlan la posesión con uno o dos toques y, de repente, imprimen velocidad al juego y suben el balón, pero todo empieza con los movimientos de los centrocampistas. En ocasiones, bajan a recibir o se pegan a la banda para arrastrar a los rivales y sacarlos de la zona central. Cada vez que un centrocampista se desplaza, realiza movimientos opuestos para generar dudas en el rival, que no sabe muy bien dónde colocarse».

Superioridad en las bandas
La manera en la que los jugadores argentinos se abrieron deliberadamente a la banda mientras otros atraían la presión del rival responde a una cuestión estratégica, explica Tomasson.

«El hecho de que sus centrocampistas se desplazaran hacia los laterales planteó un dilema a los contrincantes, que no sabían si quedarse en la zona central y defender el espacio o perseguir al jugador que se abría. Es un problema muy complejo, porque sabían que Messi podía aprovechar ese espacio si lo desocupaban. Esto produce desorden, pero, desde el punto de vista de Argentina, es un desorden organizado».

En el segundo vídeo, vemos cómo Argentina atrae a Austria hacia una zona central muy poblada y, al mismo tiempo, genera una situación de superioridad de 3 contra 1 en la banda nada más sacar el balón de la zona de presión.

Los jugadores argentinos se abren deliberadamente a los carriles exteriores para ofrecer opciones de pase a los compañeros que están más presionados y aprovechar el espacio.

Cambios de orientación
En cuanto Argentina arrastraba a varios rivales hasta una zona reducida, el jugador o los jugadores que estaban en posesión del balón sabían que esos compañeros se estaban coordinando para abrir líneas de pase en profundidad.

«Messi es el alma de una selección que elabora el juego con control y una identidad clara. Mueven el balón bien, con uno o dos toques y mucha seguridad. En un momento dado, imprimen velocidad a la jugada: pasan al juego directo y combinan por dentro. A menudo, modifican la dirección del ataque y ejecutan cambios de orientación, habilitan a sus compañeros con balones en profundidad y ponen al rival contra las cuerdas».

En el tercer vídeo, vemos cómo Messi atrae la presión de varios jugadores austriacos. No obstante, sus compañeros se coordinan y se desplazan para ofrecerle distintas salidas, conscientes de que el 10 tiene la capacidad técnica necesaria para sacar el balón de espacios reducidos bajo presión. Argentina efectúa un cambio de orientación y sus jugadores se apoyan unos a otros con desmarques. A continuación, Lautaro Martínez (22) recibe un pase en diagonal, gana la espalda a la línea defensiva mediante un control orientado y es derribado dentro del área.

El cambio de juego de Messi permite a sus compañeros correr al espacio en esta jugada que culmina en penalti.

Movimientos rápidos hacia delante
En cuanto Argentina hace llegar el balón a un jugador con espacio, se desencadena una serie de movimientos ofensivos a toda velocidad. Varios jugadores aceleran y ofrecen distintas opciones a quien conduce la pelota: pueden recibirla al pie o en profundidad y con distintos ángulos de pase. «Cuando quieren atacar, imprimen mucha velocidad al juego —apunta Tomasson—.

Se pasan el balón rápidamente, con uno o dos toques, y emplean este código como medio de comunicación no verbal. Es la manera que tienen de hablar entre ellos sin mediar palabra. Es un juego muy vistoso y muy difícil de defender».

En el cuarto vídeo, todo sucede a gran velocidad. Argentina recupera el balón en la banda, donde cuenta con superioridad de centrocampistas. Messi baja al espacio, atrae la presión de varios rivales y cambia el juego para Thiago Almada (16). Esta acción desencadena avances rápidos y escalonados hacia el área contraria. Messi llega en carrera desde atrás, bate al portero y supera el récord de Miroslav Klose como máximo goleador de la historia de la Copa Mundial de la FIFA™.

El capitán de Argentina, Messi (10), anotó su 17.º gol en la Copa Mundial de la FIFA™ y estableció un nuevo récord.

Resumen

El espacio se origina a partir de los movimientos de los centrocampistas para crear situaciones de superioridad, que atraen a los rivales hacia una zona y abren huecos en otra. Su rapidez impide al adversario reajustar el esquema. Por eso, cuando cambian el juego, sus atacantes corren a toda velocidad y de manera escalonada hacia el área contraria, lo que resulta muy difícil de defender para cualquier equipo. En ocasiones, la secuencia de estos principios cambia durante las distintas fases ofensivas, pero, en general, los cuatro principios se dan con frecuencia.

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