#Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2025™

Tiempo con el balón en juego y fases con y sin posesión en Chile

FIFA, 17-2-2026

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Durante la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Chile 2025™, el balón estuvo en juego una media de 3 minutos y 38 segundos menos por partido. Además, el tiempo en que el balón estuvo en disputa (es decir, en el que ninguna de las selecciones controlaba la posesión) también se redujo en 52 segundos por partido.

Esta fue la primera edición de la Copa Mundial Sub-20 en la que los seleccionadores pudieron utilizar una tarjeta para solicitar la revisión de una decisión arbitral a pie de campo. De media, cada selección tuvo la posesión durante el 48 % del tiempo de juego, el balón estuvo en disputa durante un 6 % del tiempo, y no estuvo en juego durante un 47 % del tiempo. Los partidos de Nueva Zelanda, Francia y Sudáfrica registraron los mayores porcentajes de balón en juego (gráfico 1), mientras que en los de Chile y Nigeria, el balón no estuvo en juego un 52 % del tiempo (gráfico 2).

Fases de posesión

Cuando estaban en posesión del balón, las selecciones pasaron más tiempo elaborando el juego en el centro del campo (25.5 %) y en defensa (22.4 %) en comparación con 2023 (22.8 % y 21.6 %, respectivamente).  Sin embargo, los equipos pasaron menos tiempo en las fases de progresión (-1.6 %) y de juego en el último tercio (-3.5 %) (gráfico 4), lo que demuestra que las selecciones tendieron a ser más eficaces cuando trenzaban jugadas ofensivas.

La duración media de las secuencias de posesión pasó de 8.1 segundos en 2023 a 8.8 en 2025, lo cual indica que algunos equipos conservaron el balón durante más tiempo que en la edición anterior, con Francia (12.5 s), España (12.0 s) y Estados Unidos (11.8 s) como selecciones dominantes en este apartado. Marruecos mantuvo el balón, de media, 7.9 segundos por secuencia de posesión, por debajo del promedio del torneo. Esto denota una tendencia a subir el balón más deprisa por parte de la selección campeona.

Velocidad de los avances con balón

Nigeria, Arabia Saudí y Nueva Caledonia destacaron como las selecciones más directas del torneo, al priorizar el avance rápido del balón con la menor cantidad de pases. España, Estados Unidos y Francia fueron más pacientes en la elaboración, con secuencias de pases más largas y un avance del balón más pausado (gráfico 14).

En cuanto a la ruptura de líneas defensivas rivales, el 27 % de los pases se dieron precisamente con esa intención, un dato muy similar al de 2023 (27.1 %). La ruptura de las líneas rivales por alto se incrementó un 4 %, hasta alcanzar un 36 % en 2025, mientras que por dentro y por las bandas disminuyó un 2 % en comparación con 2023, con un 24 % y un 40 %, respectivamente.

Fases sin posesión

Nuestros datos muestran que, cuando las selecciones no tenían la pelota, el tiempo que dedicaron a todas las fases de bloque (bajo, medio y alto) se incrementó un 3.7 % en comparación con 2023, siendo la fase de bloque medio la que más aumentó, con un 2.3 %. En general, los equipos optaron por mantenerse juntos con estructuras defensivas compactas, y por una estrategia más reflexiva a la hora de decidir cómo y cuándo iniciar la presión.

Nueva Caledonia fue la selección con el bloque más compacto del torneo, seguida de Noruega y Marruecos (gráfico 11).

Presión defensiva y pérdidas de balón provocadas en el último tercio

El promedio de acciones de presión directa por cada 30 minutos sin balón disminuyó de 66 en 2023 a 60 en 2025, lo que indica que los momentos y los motivos para salir a presionar se eligieron de forma más analítica. Marruecos registró una media de 45 acciones de este tipo, mientras que Italia (83) y México (75), entre las tres primeras selecciones en porcentaje de tiempo ejerciendo una presión alta sin balón, aplicaron la presión más directa. Noruega apostó claramente por el bloque bajo y registró la menor cantidad de acciones de presión directa (42). Las acciones de presión indirecta por cada 30 minutos sin balón también disminuyeron ligeramente, de 216 a 206 por partido.

Con 246, México se situó a la cabeza en acciones de presión indirecta por cada 30 minutos sin balón, seguida de cerca por Italia, con 238, y Estados Unidos, con 237. Marruecos promedió 196, mientras que Noruega registró una media de tan solo 171.

Como muestra el gráfico 12, Estados Unidos registró el mayor porcentaje de acciones de presión en el último tercio y, al mismo tiempo, fue la selección que más pérdidas de balón provocó, lo que demuestra un trabajo coordinado e intenso en la presión que puso en constantes dificultades a sus rivales. La estrategia de Marruecos, sin embargo, fue completamente distinta, y los campeones se decantaron por permanecer atrás en fase defensiva en lugar de presionar arriba.

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