Sin la posesión
Thierry Barnerat: Kim Son-Gyong (1), guardameta de la RPD de Corea, tuvo que intervenir en cuatro ocasiones para defender su portería, mientras que la neerlandesa Maren Groothoff (1) participó en 44 acciones. Sin embargo, si nos fijamos en la frecuencia con la que ambas porteras realizaron paradas decisivas, las estadísticas son muy similares.
Kim demuestra un total dominio del área, y ha sido decisiva una y otra vez al defender el espacio. Se trata de una guardameta muy segura por alto y a la hora de proteger el área saliendo de puños, blocando o despejando el balón ante la presión, lo cual queda demostrado con 15 acciones de este tipo a lo largo del torneo.
La neerlandesa Maren Groothoff, por su parte, sabe brillar con luz propia en momentos que decantan un partido: contra Estados Unidos detuvo un penalti que permitió a su selección clasificarse para cuartos de final y contra Francia hizo dos paradas decisivas para alcanzar las semifinales.
Con la posesión
Si nos fijamos en lo que ambas aportaron a la fase ofensiva, la diferencia es notable. La RPD de Corea insiste en el juego en largo más que en mantener la posesión; además, rara vez se ha visto a lo largo del torneo una capacidad de golpeo en largo como la de Kim, capaz de enviar pases precisos de 45-50 m.
Países Bajos, en cambio, apuesta mucho más por tener la pelota, y Groothoff y sus defensoras han demostrado saber sacar muy bien el balón jugado desde atrás. Así, crean situaciones de superioridad numérica y se ofrecen opciones de pase para controlar la posesión. Esta es una de las principales virtudes del combinado neerlandés, y es, en buena parte, gracias a su portera.