En los tres primeros artículos de esta serie hemos analizado la metodología basada en el juego del Sydney FC, las razones para adoptarla y la integración de los retos individuales en los entrenamientos del equipo. En esta última entrega, la atención se centra en lo que ocurre fuera del terreno de juego. A continuación, vamos a ver dos ejemplos de la forma en que la academia afianza el aprendizaje:
Revisión en el aula
A los jugadores se les muestran tres vídeos de partidos y se les divide en pequeños grupos para que reconozcan y analicen los momentos de juego ligados al ADN del Sydney FC. Los futbolistas debaten sobre movimientos, decisiones, terminología y comportamientos del equipo, de modo que son ellos mismos los que dirigen la conversación en lugar de que alguien les diga en qué aspectos se tienen que fijar.
Formación guiada
En lugar de limitarse a dar soluciones, el entrenador impulsa activamente el aprendizaje formulando preguntas para que los jugadores relacionen sus observaciones con el ADN del equipo y el modelo de juego del club.
Este tipo de preguntas no solo fomenta el debate, sino que también influye en la forma de pensar, expresarse y tomar decisiones de los futbolistas para cumplir los siguientes objetivos en el contexto del Sydney FC:
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Fomentar el pensamiento crítico
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Integrar el lenguaje del ADN del equipo
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Generar confianza para aportar al grupo
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Mejorar la toma de decisiones en línea con el modelo de juego del club
Reforzar el ADN del equipo
En un vídeo, los jugadores detectan la presencia de varios rematadores cerca de la portería rival, un principio fundamental del ADN del equipo. El entrenador relaciona esta idea con los datos de rendimiento y señala que alrededor del 80 % de los goles se marcan tras uno o dos toques, lo que refuerza la importancia de llegar al remate en las zonas donde la probabilidad de marcar gol es mayor.
Relacionar los comportamientos del ADN del equipo con los datos de rendimiento ayuda a los jugadores a comprender el valor que hay detrás de ese principio, ya que les permite asociar la identidad del club con los resultados de los partidos.
Reflexión individual del jugador
El siguiente vídeo presenta un ejemplo de una reunión de evaluación individual, en la que un jugador de la academia reflexiona sobre su progreso y rendimiento con respecto al código de jugador y al ADN de equipo del Sydney FC. En el transcurso de la evaluación, se le pide que analice las acciones de otros jugadores de la academia que ocupan la misma posición en el campo y detalle algunos ejemplos de buenas prácticas desde el punto de vista técnico y táctico.
El entrenador transfiere toda la responsabilidad al jugador y le invita a reflexionar sobre su rendimiento, hábitos de desarrollo y puntos fuertes con preguntas concretas como las siguientes:
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«¿Cuáles son tus virtudes y los aspectos en los que te debes centrar?»
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«¿Por qué crees que hacer la pared es uno de tus puntos fuertes?»
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«¿Cómo te has planteado trabajar en aspectos específicos fuera de los entrenamientos?»
Conclusiones principales
Es evidente que el modelo de desarrollo de la academia del Sydney FC trasciende el terreno de juego. Gracias al análisis conjunto en el aula y a las sesiones de reflexión individuales, el club se asegura de que los futbolistas no se limiten a ejecutar el modelo de juego, sino que también lo comprendan y sean capaces de ponerlo en práctica.
Al conectar el vídeo, el diálogo y la evaluación personal con el ADN del Sydney FC, la academia forma a jugadores que reúnen las siguientes características:
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Inteligencia
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Autoconocimiento
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Responsabilidad
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Espíritu de equipo
El resultado: futbolistas que se identifican con los valores del club y están preparados para dar el salto al primer equipo.