Se suele decir que los penaltis son momentos que requieren calma en medio del caos; breves instantes en los que confluyen la capacidad de ejecución y la psicología. En Catar 2022, Lionel Messi demostró ante todo el planeta su dominio de estos momentos. En siete lanzamientos, desde la fase de grupos hasta la tanda de penaltis de la final, hizo gala de su capacidad de adaptación técnica y mental.
Antes siquiera de que arrancara el torneo en el que su selección hizo historia, el número 10 argentino ya había lanzado a lo largo de su carrera más de 100 penaltis, de los que había trasformado cerca del 80 %. Sin embargo, su registro en competiciones internacionales de selecciones contaba una historia más compleja: un lanzamiento transformado en Brasil 2014, un fallo decisivo en la final de la Copa América 2016 y dudas acerca de su fiabilidad desde los once metros en los momentos de mayor tensión.
Las dos técnicas de Messi, frente a frente: interior del pie y empeine
En Catar, Lionel Messi utilizó dos técnicas diferentes desde los once metros: un golpeo calmado y sutil con el interior del pie, y otro más potente con el empeine. En cinco de sus lanzamientos transformados se decantó por la primera y en el restante, por la segunda. A continuación analizamos seis componentes con relación a las dos técnicas, a la vez que desvelamos similitudes y diferencias.
Análisis de los siete penaltis de Messi en Catar
En Catar, se señalaron cinco penaltis a favor de Argentina, mayor cifra registrada por una selección en una sola edición de la Copa Mundial de la FIFA™. Messi se encargó de lanzar todos ellos, así como otras dos penas máximas en sendas tandas de penaltis. Aunque el capitán argentino solo erró el segundo de sus siete lanzamientos, ese único fallo supuso una dolorosa lección y un recordatorio de la importancia del engaño, el ritmo y la tranquilidad durante estas situaciones de partido.
A continuación repasamos cada uno de los siete penaltis de Messi y analizamos en mayor detalle la dirección de la mirada, la carrerilla, la posición del cuerpo y la influencia en el guardameta.
Minuto: 10 | Desenlace: gol
Ejecución: disparo raso a la derecha del portero
Argentina comenzó bien el partido y muy pronto Messi se vio cara a cara con Mohammed Al-Owais (que se precipitó lanzándose hacia el lado contrario). Con tranquilidad, el delantero argentino disparó raso a la derecha del guardameta para marcar su primer gol en la competición y otorgar una ventaja momentánea a su selección.
Minuto: 38 | Desenlace: fallo (parado)
Ejecución: potente disparo por alto a la izquierda de Szczęsny, que desvía el lanzamiento
Un penalti señalado por el VAR añadió tensión a un encuentro muy equilibrado. Wojciech Szczęsny, que ya le había detenido un penalti con la Juventus contra el Barcelona en 2017, leyó perfectamente las intenciones del argentino y realizó una parada espectacular.
Este fallo supuso un punto de inflexión en la técnica de Messi. En lo sucesivo, el argentino priorizaría el engaño sobre la potencia en situaciones de máxima presión.
Minuto: 73 | Desenlace: gol
Ejecución: disparo colocado al palo derecho
Con Argentina 1-0 por delante en el marcador, Messi aprovechó su oportunidad. Ante Andries Noppert, un gigante de 2.03 metros, pero sin experiencia en penaltis en el fútbol internacional, el argentino envió un disparo colocado a la derecha, tras considerar que el guardameta tenía los pies colocados para lanzarse al lado contrario.
En este penalti, Messi recuperó la carrerilla analítica y la posición de golpeo abierta.
Primer lanzamiento de la tanda de penaltis | Desenlace: gol
Ejecución: disparo raso y suave a pierna cambiada de Noppert
Poco después de que Países Bajos empatara «in extremis» en el mismo partido, Messi fue el primer lanzador de Argentina en la tanda de penaltis. Tras ralentizar la carrerilla, su golpeo fue aún más suave que en su anterior lanzamiento desde los once metros en el mismo partido.
Un nuevo ejercicio de serenidad a cargo del argentino. Más que un gol, fue el mensaje de un capitán a sus compañeros para que mantuvieran la calma durante, posiblemente, el encuentro más tenso del torneo.
Minuto: 34 | Desenlace: gol
Ejecución: disparo muy cerca de la escuadra
Frente a Dominik Livaković, que venía de hacer varias actuaciones heroicas en tandas de penaltis durante el torneo, Messi cambió de técnica y optó por un potente disparo por alto. El balón entró muy cerca de la escuadra.
Esta vez no hubo engaños ni dudas, solo plena convicción, y la apuesta salió bien.
Minuto: 23 | Desenlace: gol
Ejecución: disparo raso y suave a pierna cambiada de Lloris
La final de la Copa Mundial generó situaciones de máxima presión. Frente a Hugo Lloris, un guardameta con un amplio historial de penaltis parados, Messi volvió a optar por el engaño en lugar de la potencia.
En un verdadero ejercicio de control, el argentino fue capaz de combinar calidad técnica y serenidad.
Primer lanzamiento de la tanda de penaltis | Desenlace: gol
Ejecución: ligera carrera y disparo raso por el centro de la portería
Tras la espectacular remontada de Francia, dio comienzo la tanda de penaltis. Messi se acercó al balón con una ligera carrera y, con mucha suavidad, conectó un disparo raso que se coló por el centro de la portería. Lloris no pudo reaccionar, superado por el atrevimiento del argentino.
Fue la culminación de la evolución experimentada por Messi en Catar: de la seguridad a la precisión, de la potencia a la calma total. Durante la Copa Mundial de la FIFA 2022™, cuanto más tenso era el momento, mayor serenidad pareció mostrar el mago argentino.
Legado
En Catar 2022, Messi convirtió la repetición en ritual. Superó su fallo en su segundo penalti del torneo y transformó otras cinco penas máximas en momentos de creciente presión, variando la técnica en el proceso. Lo que antes generaba dudas se convirtió en un plan, en una destreza adquirida mediante la experiencia y perfeccionada bajo presión.
Esta Copa Mundial de la FIFA™ no fue un mero triunfo, sino la culminación de una idea: la grandeza se basa en la percepción, no en el dominio. Su serenidad desde los once metros fue fiel reflejo de la filosofía que ha definido su carrera.
«Siempre intenté patear primero y hacerme cargo en los penales… No estaba pensando en dónde patear a Lloris; aguanté hasta el último momento para decidirlo. Lo esperé y vi que se movió, pero yo estaba muy tranquilo».