#Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA

España aprovecha su calidad técnica para dar una clase magistral en el centro del campo

FIFA, 11-9-2026

FIFA
left
right

La capacidad para innovar y generar problemas inesperados a los equipos rivales siempre suscita el interés de nuestro Grupo de Estudio Técnico (GET).

Durante su estreno en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Polonia 2026™, España dispuso un 4-3-3 en el que la fluidez de su centro del campo y los inteligentes movimientos intencionados de su extremo izquierda generaron interesantes situaciones de superioridad numérica y resultaron claves para avanzar con el balón.

En este artículo, Gemma Grainger, experta del GET de la FIFA, explica las principales características de las rotaciones y los movimientos del centro del campo español que llamaron la atención del grupo.

«La fluidez del trío de centrocampistas españolas, unida a los interesantes y efectivos movimientos de la extremo izquierda Rosalía Domínguez (16), hizo que sobresalieran especialmente sus rotaciones y su sentido posicional. Todo lo hacían con una intención clara. Cuando una jugadora se iba, otra llegaba. Estos movimientos fluidos y constantes generaron situaciones de superioridad numérica que pusieron en verdaderos aprietos a Nigeria».

Conclusiones principales

  • Movimientos intencionados diseñados para generar situaciones inesperadas de superioridad numérica

  • Conocimiento exacto de las funciones de cada jugadora y de la finalidad de todos los movimientos

  • Calidad técnica para recibir bajo presión

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LA ESTRATEGIA OFENSIVA DE ESPAÑA

España recurrió a movimientos coordinados para condicionar a las defensoras rivales y generar en el carril central espacios por los que progresar.

¿En qué consistieron los movimientos fluidos de España?
  • Las laterales españolas permanecían abiertas, de modo que las demás centrocampistas y atacantes pudieran adentrase en posiciones interiores y ocuparlas.

  • A menudo, Rosalía (16) se desplazaba hacia dentro desde la banda izquierda y se colocaba entre las centrocampistas y las defensoras nigerianas, con lo que contribuía a formar una estructura central de cinco jugadoras.

  • La delantero centro Marisa García (9) se situaba a la altura de la línea defensiva nigeriana, por lo que España podía generar situaciones de superioridad numérica en el centro del campo y mantener la amenaza a la espalda.

  • Al ubicar a varias jugadoras entre el centro del campo y la defensa de Nigeria, se generaban opciones de pase en corto y se dificultaba la labor de las dos centrocampistas africanas a la hora de controlar los espacios centrales.

  • En lugar de desempeñar siempre la misma función, las cinco centrocampistas españolas rotaban con fluidez e iban alternando, de modo que, unas veces, subían para estirar o fijar a las defensoras nigerianas y, otras, bajaban para arrastrarlas fuera de su posición.

  • En ocasiones, la extremo derecha Daniela Agote (11) jugaba cerca de García (9) actuando temporalmente como segunda delantera, con lo que aumentaba la presencia de España por el centro.

Estos movimientos coordinados permitieron a España condicionar a determinadas defensoras y generar en el carril central espacios por los que progresar, tal y como explica Grainger.

«Mostraron un gran dominio de su sistema táctico y una enorme calidad técnica. Ya fuese en el uno contra uno o actuando en bloque, los diferentes patrones que ejecutaron fueron de un nivel muy elevado. Tienen una extraordinaria capacidad para recibir bajo presión, y resulta asombroso cómo identifican de dónde procede esa presión en el momento de recibir».

JUGADORA CLAVE: Rosalía (16)

En el estreno de su selección contra Nigeria, la extremo izquierda Rosalía (16) tuvo una actuación destacada, lo que le valió el premio a la mejor jugadora del partido. La atacante mostró una enorme fluidez y un conocimiento exacto de su función a la hora de colocarse y moverse para combinar con compañeras y propiciar situaciones de superioridad numérica, algo que no siempre cabe esperar de las futbolistas que ocupan dicha demarcación.

Como señala Grainger, «la española tuvo una gran incidencia en el avance de su selección hacia el último tercio y se desempeñó con gran eficacia tanto en el carril central como por las bandas. Su calidad técnica bajo presión permitió a España mantener la posesión y progresar por espacios reducidos. Su sentido posicional y su capacidad para identificar el origen de la presión le valieron para detectar espacios, apoyar a compañeras y encontrar soluciones para avanzar. Su aportación fue permanente, tanto con la posesión del balón como sin ella, por medio de pases hacia delante y desmarques en profundidad».

Desempeño de Rosalía en varios parámetros clave
En la victoria de España por 2-0 sobre Nigeria, Rosalía destacó en varios parámetros clave de rendimiento. En concreto:

  • fue la mejor jugadora en términos de desmarques a la espalda de la línea defensiva (23, once más que su inmediata perseguidora);

  • fue la mejor jugadora en términos de balones recibidos de pases entre líneas (20);

  • fue la mejor jugadora en términos de balones recibidos entre el centro del campo y la defensa rival (33)

  • fue la mejor jugadora del partido en términos de internadas en el último tercio con el balón (16);

  • fue la mejor jugadora del partido en términos de balones recibidos en el último tercio (35, trece más que su inmediata perseguidora); y

  • fue la mejor jugadora española del partido en términos de número de esprints (46).

En los siguientes vídeos, Grainger destaca algunos de los movimientos de Rosalía y llama la atención sobre la incidencia de estas acciones en la capacidad de su equipo para avanzar con el balón y sobre el trastorno que generan en el plan defensivo rival.

Colocación y movimientos
En el primer vídeo se muestra un ejemplo de la elaboración del juego de España, donde Rosalía (16) detecta la oportunidad de desplazarse hacia el lado contrario para ocupar el espacio entre líneas. Su movimiento inicial atrae a la centrocampista defensiva, con lo que deja a su compañera Celia Segura (18) libre de marca. A continuación, Rosalía ajusta su propia posición para pasar a ser la jugadora libre durante la segunda fase de ataque.

Primer vídeo: el movimiento intencionado de Rosalía hacia el otro lado del campo genera una situación inesperada de superioridad numérica en el sector derecho del centro del campo.

Recepción del balón entre líneas
En el segundo vídeo se destaca un ejemplo de la visión de juego de Rosalía para moverse entre las líneas rivales en el momento idóneo. En cuanto se da cuenta de que su equipo va a recuperar el balón, se adentra de manera intencionada en el espacio existente entre el centro del campo y la defensa nigeriana. La española recibe al espacio y, a continuación, ejecuta un pase hacia delante perfectamente medido, lo que demuestra su capacidad para imprimir velocidad a los ataques valiéndose de su calidad y su sentido de la oportunidad.

Segundo vídeo: gracias a su visión de juego, Rosalía es capaz de desmarcarse para recibir al espacio entre líneas y avanzar con el balón por el carril central hacia el último tercio.

Apoyo en el avance
Por último, en el tercer vídeo se destaca la variedad de acciones intencionadas que ejecuta Rosalía para apoyar el avance de España. La española baja por la banda y arrastra consigo a la lateral nigeriana. Por su parte, su lateral izquierda, Carla Julià (17), sube mediante un contramovimiento que también saca de su posición a la centrocampista rival. En cuanto recibe la pelota, Rosalía sale en conducción hacia la zona que ha dejado libre dicha centrocampista. A continuación, combina al primer toque con una compañera para aislar y generar superioridad sobre la centrocampista defensiva del lado del balón, superar la presión y pasar hacia delante. La española sigue corriendo a fin de aportar movilidad y ofrecerse a la espalda de la línea defensiva. De este modo, fija a las defensoras y deja tras de sí espacios para sus compañeras.

Tercer vídeo: los movimientos dinámicos e intencionados de Rosalía arrastran a las defensoras fuera de su posición, por lo que generan espacios y oportunidades para avanzar con el balón, además de provocar desajustes en el rival.

Resumen

El planteamiento técnico y táctico de la selección española femenina sub-20 en este partido demostró una gran madurez. Resultó muy evidente que su juego seguía el modelo de sus homólogas del combinado absoluto. Para nuestro GET, el elemento más destacado fue el profundo conocimiento que mostraron las jugadoras de las soluciones tácticas de las que disponían y lo claro que tenían lo que trataban de lograr. Ejecutaban todas sus acciones sin perder la calma y con una intención clara, buscando en todo momento generar y resolver problemas.

La calidad técnica de España a la hora de poner en práctica sus ideas, especialmente bajo presión, fue un aspecto destacado de su actuación, más si cabe en jugadoras de categoría sub-20.

Valora tu experiencia

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

The site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.