Silva, apodado «El muro invisible», nació en el seno de una familia humilde de Lagoa da Prata y soñaba con ser profesional. A diferencia de muchos futbolistas actuales, que llegan a los clubes a una edad muy temprana, Silva jugó en la calle hasta que llegó al América Mineiro a los 17 años. Tres décadas después, habla con el Centro de Capacitación de la FIFA sobre su asombrosa carrera futbolística, que le llevó a ganar la Premier League inglesa con un Arsenal FC imbatido y a levantar la Copa Mundial de la FIFA 2002™ con su país. Además, Silva reflexiona sobre las distintas formas de llegar a lo más alto que tienen los jugadores brasileños.
Cuestiones principales
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Silva explica que sus ganas, su determinación y su humildad le dieron fuerzas para pasar de trabajar en una fábrica a los 19 a ganar la Copa Mundial de la FIFA™ siete años más tarde.
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Hace hincapié en la presión que supone formar parte de la selección brasileña y apunta que el triunfo mundialista de 2002 dio un vuelco a su carrera y le abrió las puertas del fútbol europeo.
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Silva subraya el papel del deporte rey como plataforma formativa para los jóvenes, al tiempo que aboga por reforzar la liga de su país para que los clubes retengan durante más tiempo a los jugadores con talento.
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1.ª parte: Una trayectoria única
Cuando Silva superó las pruebas y entró en el América Mineiro a los 17 años, tan solo había pasado por una academia para futbolistas aficionados y se había dedicado, sobre todo, a jugar al fútbol en la calle con sus amigos y sus primos. Sin embargo, cinco meses después, sus circunstancias personales le obligaron a regresar a casa y trabajar en una fábrica de dulces durante casi dos años y medio. Pese a todo, Silva no tiró la toalla. Su vuelta al América Mineiro a los 19 se convirtió en un trampolín para su carrera profesional y acabó entrando en la convocatoria de la selección brasileña para la cita mundialista de 2002. El futbolista habla de la presión que supone jugar en la Seleção y afirma que ganar aquel torneo fue un punto de inflexión que motivó su fichaje por el Arsenal ese mismo verano. Una vez en Londres, Silva tuvo que adaptarse a un entorno nuevo, ya que no había jugado nunca en Europa. Su humildad y su capacidad de adaptación fueron claves para llegar a destacar en los Gunners.
2.ª parte: Las estructuras de desarrollo en Brasil
Silva rememora la época del fútbol brasileño que le tocó vivir y resalta que muchos de aquellos jugadores tenían unos orígenes extremadamente humildes. Para ellos, el fútbol era una fuente de esperanza y una oportunidad para mantener económicamente a sus familias. Aun así, ve este deporte es una potente herramienta formativa que enseña a tener disciplina, concentración y resiliencia, incluso a quienes no llegan a practicarlo como profesionales. Silva cree que las habilidades que se aprenden en el fútbol son útiles para otros aspectos de la vida. Además, analiza el desarrollo de los futbolistas en su país y reconoce las presiones financieras que suelen obligar a los equipos a vender a sus mejores jugadores a clubes extranjeros. Alberga la esperanza de que una mayor inversión y la visibilidad internacional que ofrecen competiciones como el reciente Mundial de Clubes FIFA™ ayuden a los equipos brasileños a mantener durante más tiempo a sus grandes talentos, con el fin de aumentar el nivel de la liga.