-
Sesión 1
Control de la posesión y construcción del juego desde atrás
El seleccionador, Cristian Flores, comienza la sesión centrándose en la fase de posesión del balón. La idea de México es controlar los partidos desde el principio, por lo que entrena la elaboración del juego desde atrás, manteniendo la calma bajo presión con una combinación de precisión e inteligencia.
1 -
Sesión 2
Cambios de orientación con sentido
A continuación, Flores pone el énfasis en la circulación del balón y los cambios de orientación. Los jugadores practican los cambios de juego de un lado a otro del campo y aprenden cómo y cuándo deben cambiar de orientación con movimientos precisos para desequilibrar y estirar las líneas defensivas rivales.
-
Sesión 3
Presionar tras pérdida
Para finalizar la serie, Flores dirige la atención de sus jugadores hacia la defensa y ensaya la presión y la presión tras pérdida. La sesión comienza con un rondo de 5 contra 2 y finaliza con un juego de posesión de 8 contra 8, fomentando la disciplina, la resistencia y la intensidad a lo largo del entrenamiento.
-
Sesión 1
Aspectos defensivos y presión tras pérdida
Ante la proximidad de un partido, la seleccionadora femenina sub-15 de México, Karla Maya, y su ayudante, Miguel Gamero, dirigen un entrenamiento centrado en la presión y la presión tras pérdida. La sesión, que consta de tres partes, tiene por objetivo mejorar la lectura de juego, la velocidad y el trabajo colectivo en situaciones de presión.
-
Sesión 2
La víspera del partido
El día antes de un partido, Maya y su equipo trabajan la inteligencia táctica y la ejecución de jugadas. Esta sesión gira en torno a la precisión técnica, los movimientos de las jugadoras y las acciones a balón parado, con el objetivo de garantizar que las futbolistas estén perfectamente preparadas para el encuentro.
-
Sesión 3
Vuelta al punto de partida
Tras el encuentro, la selección mexicana regresa al trabajo con una nueva sesión centrada en la presión. Los partidos de 11 contra 11 con carriles obligan al equipo a presionar de forma coordinada, reorganizarse tras perder la posesión y poner en práctica todo lo aprendido con una intensidad similar a la de un partido real.